La diabetes mellitus (DM) es una de las endocrinopatías más frecuentes en el gato doméstico, con una prevalencia estimada de 1 en 200 gatos.1 Aunque su manejo puede parecer desafiante al inicio, con el protocolo correcto y el compromiso del dueño, la mayoría de los gatos diabéticos pueden llevar una vida de calidad e incluso alcanzar la remisión diabética.
¿Por qué el gato es diferente al perro?
La diabetes felina tiene mayor similitud con la diabetes tipo 2 humana que con la canina. En la mayoría de los casos existe una combinación de resistencia periférica a la insulina y disfunción progresiva de las células beta pancreáticas, frecuentemente secundaria a obesidad, sedentarismo y dietas ricas en carbohidratos.2 Esto tiene implicancias terapéuticas importantes: el control glucémico temprano y agresivo puede revertir la glucotoxicidad sobre las células beta y permitir la remisión clínica en un porcentaje significativo de pacientes.3
Señales de alerta tempranas
El gato diabético suele presentar una constelación de signos que, en conjunto, orientan fuertemente al diagnóstico:
- Poliuria y polidipsia: el gato que bebe más agua de lo habitual y llena más seguido el cajón sanitario
- Polifagia con pérdida de peso: come con buen apetito pero pierde masa muscular progresivamente
- Debilidad del tren posterior: dificultad para saltar, postura plantígrada (apoya los talones en el suelo)
- Pelo opaco y descuidado (por disminución del acicalamiento)
- Letargo y menor actividad general
La postura plantígrada (marcha apoyando el tarso) es un signo casi patognomónico de neuropatía diabética felina. Si notas que tu gato camina "agachado" de las patas traseras, busca atención veterinaria de inmediato.
Confirmación diagnóstica: más allá de la glucosa
La hiperglucemia aislada no es suficiente para diagnosticar DM en el gato. El estrés del transporte y la consulta puede elevar la glucemia hasta 400–500 mg/dL en un gato sano (hiperglucemia por estrés).1 Por esto, el diagnóstico se confirma con la combinación de:
- Glucemia persistentemente elevada en al menos dos mediciones
- Glucosuria persistente
- Fructosamina sérica elevada (refleja el promedio glucémico de las últimas 2–3 semanas)
- Signos clínicos compatibles
Tratamiento: insulina y más
Las guías ISFM (International Society of Feline Medicine) y AAHA 2022 recomiendan como primera línea la insulinoterapia con insulinas de acción prolongada (glargina o detemir) administradas dos veces al día.1,2 La dosis inicial recomendada es de 0,25–0,5 UI/kg cada 12 horas, redondeando hacia abajo a la unidad entera más cercana para minimizar el riesgo de hipoglucemia.1
Los inhibidores SGLT2 representan un avance terapéutico reciente. Bexagliflozin recibió aprobación de la FDA en diciembre de 2022 como primer medicamento oral para gatos diabéticos no tratados previamente con insulina. Estudios demostraron reducción significativa de la glucemia sin episodios de hipoglucemia.3,4 Velagliflozin mostró eficacia y seguridad en un ensayo clínico publicado en J Vet Intern Med 2023.5
Manejo en casa: el rol del dueño es crucial
El éxito del tratamiento depende en gran medida del compromiso y la educación del propietario. Las actividades clave incluyen:
- Administración de insulina a horario fijo (cada 12 horas), siempre después de comer
- Monitoreo de glucemia en casa con glucómetros validados para gatos
- Registro diario de consumo de agua y alimento, peso corporal semanal
- Identificar y actuar frente a signos de hipoglucemia (debilidad, temblores, desorientación)
- Dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos (alimento húmedo preferentemente)
¿Cuándo se puede lograr la remisión?
La remisión diabética (capacidad de mantener euglucemia sin insulina durante al menos 4 semanas) es un objetivo realista en el gato. Las tasas de remisión reportadas varían entre el 25% y el 84%, siendo más probable cuando el diagnóstico es temprano, se inicia insulinoterapia intensiva desde el primer día, se adopta una dieta baja en carbohidratos y se corrigen las causas de resistencia a la insulina (obesidad, infecciones, corticoides).3
Referencias bibliográficas
- Sparkes AH, Cannon M, Church D, et al. ISFM Consensus Guidelines on the Practical Management of Diabetes Mellitus in Cats. J Feline Med Surg. 2015;17(3):235–250.
- Behrend E, Holford A, Lathan P, et al. 2018 AAHA Diabetes Management Guidelines for Dogs and Cats. Updated 2022. American Animal Hospital Association.
- Gottlieb S, Rand JS. Managing diabetic cats: current perspectives. Vet Med (Auckl). 2018;9:33–42.
- Hadd MJ, Bienhoff SE, Little SE, et al. Safety and effectiveness of the sodium-glucose cotransporter inhibitor bexagliflozin in cats newly diagnosed with diabetes mellitus. J Vet Intern Med. 2023;37(3):915–924.
- Niessen SJM, Kooistra HS, Forcada Y, et al. Efficacy and safety of once daily oral administration of the SGLT2 inhibitor velagliflozin in cats with newly diagnosed diabetes mellitus. J Vet Intern Med. 2023;38:176–186.
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