La enfermedad renal crónica (ERC) es una de las patologías más frecuentes en medicina veterinaria de pequeños animales. 1 Según datos de IDEXX Laboratories, afecta aproximadamente a 1 de cada 3 gatos y a 1 de cada 10 perros a lo largo de su vida, constituyendo una de las principales causas de mortalidad en pacientes geriátricos.2 Su diagnóstico temprano y manejo adecuado pueden marcar una diferencia significativa en la calidad y expectativa de vida de nuestras mascotas.
¿Qué es la ERC y por qué es silenciosa?
La ERC se define como la presencia de daño renal estructural o funcional durante un período mínimo de 3 meses, caracterizado por una reducción progresiva de la tasa de filtración glomerular (TFG).1 Su carácter insidioso radica en que los riñones poseen una enorme reserva funcional: los signos clínicos evidentes generalmente no aparecen hasta que se ha perdido más del 66–75% de la función renal total.3
Cuando un perro o gato presenta signos clínicos evidentes de ERC, ya existe un daño renal considerable. La detección precoz mediante biomarcadores es esencial antes de que aparezcan síntomas.
Clasificación IRIS: el estándar internacional
La International Renal Interest Society (IRIS) desarrolló un sistema de estadificación de la ERC basado inicialmente en la creatinina sérica en ayunas y la dimetilarginina simétrica (SDMA), evaluadas en al menos dos ocasiones en un paciente hidratado y estable.1 El estadio se complementa con sub-estadificación según proteinuria y presión arterial.
Los 4 estadios IRIS
- Estadio 1: Creatinina normal, con marcadores de daño renal presentes (proteinuria, anomalías en imagen). SDMA puede estar levemente elevada.
- Estadio 2: Creatinina levemente aumentada. Muchos pacientes permanecen asintomáticos en este estadio.
- Estadio 3: Azotemia moderada. Comienzan a aparecer los signos clínicos (poliuria, polidipsia, pérdida de peso).
- Estadio 4: Azotemia severa. Crisis urémica, anorexia, vómitos, úlceras orales. Pronóstico reservado.
El rol del SDMA en el diagnóstico temprano
La creatinina sérica, marcador tradicional de función renal, presenta una limitación importante: está influenciada por la masa muscular del paciente, lo que puede retrasar el diagnóstico en animales caquécticos o geriátricos.4 El SDMA (dimetilarginina simétrica) representa un avance significativo: estudios demuestran que se eleva cuando se ha perdido aproximadamente el 40% de la función renal, varias semanas o meses antes de que la creatinina supere el valor de referencia.4 Esta característica lo convierte en un marcador ideal para el diagnóstico en estadios tempranos.
Nabity et al. (2015) validaron el SDMA como marcador precoz de ERC en perros, demostrando que valores de SDMA >14 µg/dL de forma persistente preceden a la elevación de creatinina sérica, permitiendo un diagnóstico más temprano y oportuno.4
Señales clínicas que no debes ignorar
Aunque la ERC en estadios tempranos puede ser asintomática, a medida que progresa pueden aparecer los siguientes signos:
- Aumento del consumo de agua (polidipsia) y de la producción de orina (poliuria)
- Pérdida de peso progresiva y masa muscular reducida
- Disminución del apetito o anorexia
- Vómitos ocasionales, especialmente en ayunas
- Halitosis (aliento urémico) en estadios avanzados
- Letargo y disminución de la actividad habitual
- Pelo opaco y condición corporal deteriorada
Los gatos son especialmente propensos a ocultar signos de enfermedad. Un gato mayor que simplemente "come menos" o "está más tranquilo" puede estar cursando una ERC en estadio 2 o 3. El control geriátrico preventivo anual es fundamental.
Manejo nutricional: la intervención con mayor evidencia
La modificación dietética mediante dietas renales es la intervención con mayor respaldo en la literatura. Dos estudios en gatos demostraron que los pacientes con ERC estadio 2–3 que recibieron dieta renal sobrevivieron significativamente más tiempo que los controles (20,8 vs 8,7 meses; 16 vs 7 meses).5 Los objetivos de la dieta renal incluyen restricción moderada de proteínas y fósforo, aporte calórico adecuado y alta palatabilidad para favorecer el consumo voluntario.
Lo que puedes hacer en casa
- Proveer agua fresca en múltiples puntos del hogar; considerar fuentes de agua corriente para gatos.
- Respetar el plan dietético prescrito por el veterinario, evitando premios no autorizados.
- Registrar el consumo de agua y alimento diariamente.
- Monitorear el peso corporal semanalmente con una balanza.
- Acudir a los controles de laboratorio en los intervalos indicados (cada 1–6 meses según estadio).
Referencias bibliográficas
- International Renal Interest Society (IRIS). IRIS Staging of CKD in Dogs and Cats: 2023 Guidelines and Updates. iris-kidney.com, 2023.
- IDEXX Laboratories. IRIS CKD Staging Guidelines for Cats and Dogs. idexx.com, 2022.
- Grauer GF. Treatment Guidelines for Chronic Kidney Disease in Dogs and Cats. Today's Veterinary Practice. 2022.
- Nabity MB, Lees GE, Boggess M, et al. Symmetric dimethylarginine assay validation, stability, and evaluation as a marker for early detection of chronic kidney disease in dogs. J Vet Intern Med. 2015;29(4):1036–1044.
- Ross SJ, Osborne CA, Kirk CA, et al. Clinical evaluation of dietary modification for treatment of spontaneous chronic kidney disease in cats. J Am Vet Med Assoc. 2006;229(6):949–957.
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